PASEOS POR LA ORILLA DEL MIERA

Desde el puente romano.

Desde el «Puente Viejo». En compañía de uno de los muchos perrillos gritones que al parecer vivien en el prado junto al puente. Pasó el rato siguiendo el progreso del apunte y esperando caricias y palabras amables. De paso «aromatizó» el ambiente.

Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario